Diez años fotografiando a niños jugando en las fuentes de Berna, Suiza, me demostraron que podemos aprender muchísimo de ellos sobre la felicidad, vivir el momento y conectar con desconocidos.
Este proyecto se expuso en Alemania, Suiza y México. Se ha publicado en varias revistas y periódicos. También existe un libro de fotos con historias y reflexiones inspiradoras.
Cambio de vida a través de una cámara.
En un episodio oscuro de mi vida, mis padres me regalaron una pequeña cámara compacta. No solo me abrieron los ojos, sino también muchas puertas. Comenzó un nuevo capítulo que me saco de la depresión y me dio un propósito en la vida
En mi trayectoria como fotógrafo, adquirí más confianza, mayor consciencia del mundo exterior e interior, y aprendí a estar más presente y a dejar de centrarme en mí mismo. También me conectó con mucha gente maravillosa, que no habría conocido sin mi cámara.
Soy de Alemania y viví en muchos países hasta que descubrí México. Aquí sentí: “este es mi hogar”. Aquí la gente tiene un gran corazón y todos son bromistas. También para un fotógrafo es un paraíso. Es un lugar muy surrealista. Salvador Dalí, pintor surrealista, dijo una vez: “Bajo ninguna circunstancia regresaré a México, ya que no soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas”.